En mi último día en la Scuola San Filippo, el Sr. Belardinelli me acompaña por distintas aulas del Centro para conocer las actividades que realizan otros grupos de alumnos.

En una clase de 2º, se está impartiendo una sesión de Matemáticas. De nuevo, los niños trabajan en grupos de 3 ó 4 y hacen uso de la pizarra digital en el desarrollo habitual de la asignatura. Es sorprendente la organización y la limpieza que tienen los alumnos en sus cuadernos a pesar de su corta edad. Según el Sr. Belardinelli, el Centro otorga una gran importancia al trabajo de caligrafía desde que los alumnos son muy pequeños.

Más tarde, asistimos a una clase de Música con un grupo de 5º. Están trabajando ritmos con diversos instrumentos de percusión. Al enterarse la maestra de que estoy visitando el Centro con un proyecto de movilidad, le propone al grupo cantar una canción actual en español aunque ellos no estudian nuestro idioma. Un detalle precioso que el director y yo aplaudimos calurosamente.

A continuación, vemos en uno de los pasillos de la Scuola a un pequeño grupo de 4 alumnos que ha salido del aula para trabajar con un pequeño robot al que deben saber dar determinadas instrucciones para que se mueva por un tablero. Vemos nuevamente cómo unas mesas colocadas en el pasillo se convierten en una zona improvisada para seguir aprendiendo.

Por último, la maestra Roberta me muestra en un ordenador el proceso de preparación y realización de un proyecto artístico denominado “Enmarcamos el otoño”, para el cual los alumnos de 2º salieron a un parque cercano a dibujar distintas panorámicas del paisaje. Trabajaron en parejas y finalizaron la decoración de sus murales en la escuela. Este proyecto permitió a los alumnos desarrollar una actividad al aire libre, haciendo uso de los elementos que les proporcionaba su entorno.

Y de esta forma concluye mi participación en un proyecto que me ha permitido observar y analizar cómo se trabaja en dos centros de primaria italianos en los que la prioridad es poner la enseñanza al servicio del alumno para que éste fomente su autonomía, su creatividad, la experimentación y el respeto a la diversidad. No puedo más que agradecer a todo el equipo de las escuelas San Filippo y San Pío X el increíble recibimiento y la calurosa acogida que ha mostrado conmigo, así como la posibilidad de formar parte de su rutina académica durante estos cuatro días. Espero que pronto podamos volver a encontrarnos para seguir compartiendo vivencias e impresiones que permitan mejorar la forma en la que nuestros niños y niñas aprenden. Gracias por todo y hasta pronto.    

En mi tercer día en Città di Castello, regreso a la Scuola San Filippo y me reúno de nuevo con el Sr. Belardinelli.

El director trata conmigo algunos de los conceptos e ideas que están siempre presentes en el tipo de enseñanza que los centros que dirige pretenden fomentar. Para él es importante insistir en el hecho de que la escuela deber ser un lugar de inclusión, donde todo tipo de alumnos tiene su lugar y la oportunidad de progresar y evolucionar como seres humanos. Así, la escuela debe ofrecer las herramientas necesarias para que todo el alumnado (venga de donde venga e independientemente de sus capacidades) logre alcanzar grandes metas. Es por este motivo por el que la escuela desempeña una importante labor dentro de la sociedad y los padres son plenamente conscientes de ello.

Por otra parte, el Sr. Belardinelli insiste en conjugar dos ideas esenciales dentro de su filosofía de trabajo: el aprendizaje cooperativo y la idea de aprender haciendo (learning by doing). Son los alumnos los verdaderos protagonistas de su propio aprendizaje y el adulto sólo debe intervenir cuando el niño le pida ayuda. Para que esta situación pueda darse, es importante que los alumnos desarrollen su autonomía. De ahí la frase de Montessori: “Ayúdame a hacerlo solo”. Es importante que los materiales, el mobiliario y los espacios estén preparados y al servicio de los niños, y el docente debe velar por crear un clima de trabajo óptimo.

Además, los niños deben ser capaces de interactuar y ayudarse entre sí dentro del aula (peer learning) con el fin de lograr un determinado objetivo académico. Esto evidentemente fomenta aspectos tan importantes como el diálogo, la solidaridad, la equidad y la toma conjunta de decisiones.

Después de tratar asuntos tan interesantes como los anteriores con el Sr. Belardinelli, asisto a una sesión de Programación, impartida por la maestra Stefania en un grupo de 3º.

El grupo consta de 22 alumnos, aunque hoy, por distintos motivos, sólo asisten 13. Las mesas se distribuyen en grupos de 6 y 4 alumnos, y para esta sesión los niños van a trabajar en parejas.

Las clases de Programación comienzan en 2º, por lo que estos alumnos ya están bastante familiarizados con esta práctica y con la utilidad que puede tener en otras asignaturas. De hecho, el objetivo de la maestra es que sus alumnos sepan trasladar las técnicas de la programación a las Matemáticas.

El grupo de 3º emplea la aplicación Scratch para aprender a programar de manera sencilla. Esta aplicación fomenta la reflexión de los alumnos, el razonamiento y el trabajo en grupo. Antes de trabajar con los ordenadores portátiles (uno por pareja), los alumnos deben hacer un trabajo previo por escrito en el que reflejan cómo se organizan los diferentes fragmentos de código que dan lugar a las distintas acciones. Una vez hecha en sus cuadernos esta tarea, pasan a reflejarla en Scratch.

Esta mañana he acudido a la Scuola San Pío X, un centro de educación primaria de Città di Castello que cuenta con unos 20 docentes y alrededor de 180 alumnos de entre 6 y 12 años.

Asisto en primer lugar a una clase de 3º en la que la maestra Valentina va a impartir una sesión de Geometría. Este grupo está formado por 21 alumnos de 9 y 10 años.

El aula es muy amplia, lo que le permite a la maestra utilizar el espacio a su conveniencia. La pared de la que cuelga la pizarra digital está pintada de un color verde claro, a diferencia del resto de las paredes que son blancas. Esto ocurre en todas las aulas del Centro y también en la Scuola San Filippo, porque consideran que esta tonalidad atrae la atención de los alumnos.

Los niños trabajan en grupos de 4 ó 5 y cuando van terminando la tarea pueden levantarse e ir a otras mesas para ayudar a otros compañeros. Para Valentina, la colaboración de los niños entre sí es fundamental. Los alumnos son los actores de su propio aprendizaje y la mejor manera de aprender es haciendo (learning by doing). Ella permanece en un segundo plano, observando y echando una mano en caso necesario. Los alumnos practican en la pizarra digital y de esa práctica extraen la regla teórica.

Para terminar la sesión de Geometría, Valentina formula preguntas que los alumnos van respondiendo de forma voluntaria. Así, en pocos minutos, todo el grupo hace un resumen de lo aprendido en este día.

A continuación, estos mismos alumnos tienen clase de Matemáticas también con Valentina. La sesión comienza con un ejercicio de repaso en la pizarra digital de los contenidos ya explicados anteriormente. Los alumnos se presentan voluntarios para responder a determinadas cuestiones. En todo momento, se muestran muy participativos. Una vez terminada la actividad, el ritmo cambia y pasan a realizar una tarea individual en sus pupitres: copiar en sus cuadernos una tabla de medidas de peso proyectada en la pizarra digital.

La sesión de Matemáticas finaliza y los alumnos hacen una pausa de 20 minutos para tomar la merienda.

Tras la pausa, voy con la maestra Marta a 4º (10-11 años) donde imparte una clase de Lengua italiana. Aprovecho para ver las instalaciones del Centro que, al igual que en San Filippo, son muy amplias y están decoradas con los trabajos y manualidades de los alumnos.

Una idea fundamental en estos centros es sacar el máximo partido al espacio disponible, de forma que cualquier lugar es bueno para desarrollar una actividad académica.

La clase de 4º cuenta con 17 alumnos, distribuidos en grupos de 3 ó 4. Para la actividad que van a realizar hoy (crear un cuento de hadas), los alumnos se organizan de manera aleatoria en tres grupos, dos de los cuales trabajan dentro del aula y el otro sale al pasillo. La maestra Marta da una serie de directrices para que los alumnos empiecen la tarea y sólo acude en caso de que exista alguna duda.

Después de la clase de Lengua italiana en 4º, regreso a 3º para asistir a una sesión de Gramática italiana con la maestra Anna.

Antes de comenzar con las actividades propias de la asignatura (hoy toca repasar el uso de la h), Anna me presenta la aplicación Classroom de Google G Suite con la que los alumnos ya están muy familiarizados. Todos los fines de semana, los alumnos deben realizar alguna tarea a través de esta aplicación y enviársela a la maestra para su evaluación. De la misma forma, todos los jueves tienen una sesión de BYOD (Bring Your Own Device) para la que los alumnos traen al Centro sus propios dispositivos electrónicos y los utilizan como una herramienta más en el aprendizaje de las distintas asignaturas.

Llega la hora del almuerzo y, siguiendo con la filosofía de aprovechar al máximo el espacio disponible, el aula se convierte en un improvisado comedor.

Mi participación en este proyecto en la preciosa localidad italiana de Città di Castello debería de haber comenzado ayer lunes, 26 de febrero. Sin embargo, las malas condiciones meteorológicas hicieron que las autoridades decidieran cerrar todas las escuelas de la zona.

A las 9:00 de la mañana, el director de la Scuola Internationale San Filippo, el Sr. Massimo Belardinelli, me ha recibido muy amablemente en las instalaciones de este colegio de primaria que ocupa un magnífico y amplísimo edificio que data de 1735. Cabe destacar que el señor Belardinelli es también el director de once centros educativos más de la zona.

Según me ha explicado en detalle, todo el personal del Centro (dirección, profesorado, administración, secretarías, ...) hace uso de las aplicaciones que proporciona Google G Suite, de forma que todos están en permanente contacto entre sí y debidamente informados de cualquier aspecto que ataña al colegio.

Por otra parte, los alumnos también tienen acceso a la red de Internet que utiliza el Centro, ya sea de manera individual o de manera grupal.  El alumnado de la Scuola está muy familiarizado con el uso de las nuevas tecnologías en el desarrollo de sus clases. De hecho, es frecuente que docentes de cualquier materia planteen sesiones BYOD (Bring Your Own Device) para las que los alumnos, ya desde edades tempranas, traen al aula sus propios dispositivos (teléfonos móviles, tablets, portátiles, etc.) y los utilizan con fines meramente académicos. Esto responde a una visión práctica de la realidad actual: el alumnado cada vez más usa la tecnología en su día a día, por lo que qué mejor manera de aprender que manejando los dispositivos que tienen a su alcance.

La Scuola San Filippo cuenta con un 20% de alumnos extranjeros, muchos de ellos procedentes de lugares tan diferentes como Marruecos, Perú, Rumanía o México. Por ello, uno de los objetivos prioritarios del centro es educar en la igualdad, en la integración y en la diversidad, de forma que desde un primer momento los alumnos extranjeros se sienten parte del sistema educativo exactamente igual que cualquier niño italiano.

Esta mañana también he tenido la oportunidad de visitar las instalaciones de la Scuola. Al tratarse de un edificio del siglo XVIII, el centro cuenta con unos pasillos amplísimos y unas aulas muy espaciosas. A pesar de que a la dirección del centro no le está permitido modificar la estructura, el aspecto exterior y los colores del edificio, todas las estancias están profusamente adornadas con coloridos murales, manualidades de los alumnos, móviles que cuelgan del techo, etc.

El colegio pretende darle una utilidad a todo el espacio disponible. Por ello, los pasillos se convierten en zonas donde se puede seguir aprendiendo, donde podemos proyectar actividades, (aunque sea en mesas), e incluso donde podamos descansar en varios sofás habilitados para tal efecto. De la misma forma, la cantina, que normalmente sólo se utilizaba una hora al día, ahora se convierte en un improvisado laboratorio, y el gimnasio también acoge conciertos de música y obras de teatro.

Hoy también he podido conocer al profesor Antonio Palazzotti, quien me ha mostrado la plataforma eTwinning que permite poner en contacto a los equipos educativos de distintos centros escolares en toda Europa y participar en diversos proyectos académicos. Hasta la fecha el profesorado y los alumnos de la Scuola San Filippo ya han colaborado activamente con algunos centros extranjeros.

Además, el profesor Palazzotti y la profesora Ana Radicchi han estado discutiendo conmigo algunos aspectos interesantes sobre la enseñanza en Italia: cómo se evalúa a los alumnos, qué criterios se siguen para promocionar, las influencias de Montessori y Bortolato en su manera de enseñar, etc.

Después de un día intenso y lleno de información interesante, no puedo más que agradecer el fabuloso recibimiento que he tenido por parte de todo el personal de la Scuola. Mañana miércoles visitaré el centro de primaria San Pío X.

Mi último día en el colegio, y a pesar del poco tiempo que he estado, se me hace difícil tener que marcharme. El trato que he recibido por parte de todo el profesorado ha sido magnífico.

Empiezo la mañana con el profesor de 5º grado Mr. Charles Harkin y con la asignatura de Lengua Finesa. En este caso los alumnos tienen que leer un texto en finés, pero luego la puesta en común la hacen en inglés, como todas las asignaturas que se dan en el colegio. Es llamativo como los alumnos de temprana edad, son capaces de trasladar la lectura de un simple texto educativo a temas relacionados con la actualidad.

Posteriormente me dirijo a una clase del primer ciclo de Primaria, en este caso 1º de Primaria. Fue la profesora Ms. Sinikka Meurman quien me solicitó expresamente que fuera con ella a esa sesión porque necesitaría ayuda. En este caso la sesión tendría lugar en la clase de “Home economics”. Mi sorpresa fue que, al llegar, la clase era un taller de cocina. Los alumnos de 1º de primaria, realizaron unas galletas navideñas con su correspondiente decoración.  Las galletas llevaban su proceso de preparación, desde la manipulación de las mismas con sus formas correspondientes, tanto su proceso de horneado donde ahí eran los profesores los encargados. A pesar de todo lo que supone un lugar tan delicado, donde hay que tener cuidado de los peligros que derivan de la propia cocina, los alumnos estaban totalmente concienciados y no hubo ningún tipo de problema. Además, su colaboración a la hora de limpiar y recoger, sin la petición expresa de los profesores fue otro aspecto que me llamó la atención.

Hoy viernes, mi semana en el Colegio FISTA ha concluido. Antes de irme, he tenido la oportunidad de despedirme de todos los profesores en el Staff Room del colegio. He agradecido en numerosas ocasiones la amabilidad que han tenido conmigo, así como la paciencia para explicarme todas las dudad que me iban surgiendo (que no fueron pocas). 

CONCLUSIONES

Oportunidad única la que he tenido de poder visitar durante una semana un colegio de la ciudad de Tampere, en este caso FISTA (Finnish International School of Tampere).

La educación finesa, como bien tenemos todos entendido, diverge del resto de programas educativos que existen en cualquier país europeo. Si bien, es un programa educativo hecho y adaptado para los estudiantes fineses. No quiero decir que sean personas diferentes al resto del mundo, pero en cuanto a carácter y personalidad si se les puede permitir un poco más de libertad que podríamos traducir en un propio ritmo y forma de aprendizaje.

El nivel de inglés en el centro es muy elevado. El conocimiento de idioma que poseen los alumnos desde tan pequeño deriva en las diferentes nacionalidades que puedes encontrar dentro de una misma clase. Al tener algún familiar nativo de algún país donde la primera lengua sea el inglés, provoca que el alumno tenga ese conocimiento. Además, el profesorado procede de diferentes partes del mundo (Irlanda, Estados Unidos, Noruega...) por lo que ese cúmulo de diferentes acentos enriquecen aún más el nivel del propio estudiante. 

La comunicación de padres con los profesores del centro no pasa desapercibida, ya que ha sido en alguna ocasión donde los profesores han recibido alguna que otra llamada de algún padre a lo largo de alguna sesión, simplemente para notificar una ausencia o para atender a cualquier petición o consulta acerca de su hijo. Personalmente considero que hay diferentes formas de hacerlo, sobre todo teniendo en cuenta una aplicación propia del colegio para tal fin llamada HELME. No obstante, la cierta libertad y ambiente tranquilo que se respira en las clases me parecen acorde a recibir una llamada de algún padre dentro de la misma.

Por último y aprovechando este pequeño espacio. Quiero dar las gracias públicamente al colegio Manuel Siurot por la oportunidad de poder realizar esta movilidad, así como al centro de Enseñanza FISTA por su acogida. Amabilidad, simpatía y cercanía son las palabras que puedo utilizar para definir no solo al personal del colegio, sino al ciudadano de una bonita ciudad como es Tampere.

Tras el gran acontecimiento vivido ayer, me incorporo hoy jueves al colegio nuevamente. Al poner un pie en la calle me doy cuenta que esta mañana nos ha acompañado una temperatura de -7 grados.

Como de costumbre, todo el personal del colegio, tanto alumnos como profesores, al entrar al centro se quitan las zapatillas que traen del exterior. Por tanto, o quedan descalzos o utilizan zapatillas indoor. Un motivo por el cual lo hacen es para estar cómodos, como así afirmaban los niños en clase. Otro motivo lo pude comprobar por mí mismo, ya que iba dejando un charco de agua allí por donde mis zapatillas pisaban debido a que la nieve se iba descongelando de las mismas.

A primera hora vuelvo a estar con Mr. Jonas Jokinen, profesor de Educación Física, esta vez en 9º grado, equivalente a 3º de Eso. Esta vez fue en el gimnasio del colegio, el cual fue renovado hace un año y presenta una estructura inmaculada. En clase solo había 13 alumnos y estuvieron jugando al Floorball (Hockey). Pude corroborar sin ningún tipo de dudas que el deporte nacional es el Hockey sobre hielo, ya que los alumnos demostraron gran habilidad para el manejo del stick.

Las siguientes sesiones serían con los alumnos de 5º grado y su profesora Ms. Anne Skytta. Los alumnos fineses desde edades tempranas aprenden la lengua finesa, sueca e inglesa en el colegio y, además, a medida que van creciendo tienen la opción de elegir entre la lengua española o la alemana. Debido a la gran cantidad de alumnos que estudian español, el hecho de que yo estuviera allí despertó interés entre los más curiosos, por lo que al concluir la sesión dedicamos unos minutos a tener una pequeña conversación en español.

En la última sesión pude asistir a una clase de 8º grado (equivalente a 2º de Eso) con la profesora Ms. Paivi Mikkolainen. En esta clase los alumnos tendrían que completar una ficha referente a la asignatura de Naturales. En este caso, el tema era los animales. En ningún momento de la sesión los alumnos hicieron uso del libro de texto que tenían en sus mesas. Para buscar información tenían sus teléfonos móviles personales, a través de los cuales navegaban por internet para tratar de buscar información. La profesora en este caso es un simple apoyo para resolver alguna duda.

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